Por Alexander Infantes Pomar – Gerente General de Serpost
El comercio transfronterizo dejó de ser un privilegio reservado para grandes empresas. Hoy, gracias a la evolución de la logística y la transformación digital, miles de emprendedores peruanos pueden acceder a mercados internacionales. En Serpost, asumimos el desafío de convertirnos en un habilitador estratégico de esta nueva economía, ofreciendo servicios confiables, sostenibles y accesibles.
La pandemia del COVID-19 representó un punto de quiebre para el sector postal y logístico. Las restricciones sanitarias, el cierre de fronteras y el cambio en los hábitos de consumo golpearon duramente a la industria. Pero también dejaron una lección clara: no podíamos regresar a lo de antes. En Serpost decidimos transformar la adversidad en una oportunidad de modernización profunda.
Transformación postpandemia: digitalización y reposicionamiento
Nuestra primera respuesta fue acelerar la transformación digital. Implementamos medios de pago electrónicos en todas nuestras oficinas, habilitamos la Oficina Postal Virtual disponible 24/7, fortalecimos el sistema de seguimiento en línea de envíos y renovamos por completo nuestro sitio web para mejorar la experiencia del usuario.
Pero el cambio no fue solo tecnológico. Reposicionamos a Serpost no solo como operador logístico, sino como una marca pública confiable, con presencia nacional, conectividad global y vocación de servicio. Nuestras campañas institucionales apelaron al orgullo de lo peruano, destacando nuestro rol como puente entre todas las regiones del país y el mundo, a través de la red de la Unión Postal Universal.
Servicios más claros, más rápidos, más útiles
Durante 2024, simplificamos y relanzamos nuestro portafolio comercial bajo tres ejes de servicio: Económico, Expreso y 24 Horas. Esta nueva clasificación permite al ciudadano entender con mayor claridad las opciones disponibles según necesidad, urgencia y destino.
Además, fortalecimos nuestros servicios empresariales con foco en dos frentes clave: la última milla para marketplaces y la internacionalización de pequeños negocios a través del programa Exporta Fácil, que ha sido una herramienta clave para miles de mypes que buscan exportar sin barreras logísticas.
Alianzas crossborder: el nuevo motor de crecimiento
Una de las claves de nuestro crecimiento ha sido el establecimiento de alianzas internacionales. Nos integramos con operadores postales globales y plataformas de comercio electrónico que nos permiten reducir tiempos de entrega, mejorar trazabilidad, simplificar procesos aduaneros y ofrecer tarifas competitivas.
Esto ha sido especialmente valioso para las importaciones y exportaciones de paquetes pequeños vinculados al comercio electrónico, segmento que ha crecido exponencialmente en los últimos años. Gracias a estas alianzas, miles de emprendedores pueden hoy enviar o recibir productos desde y hacia más de 190 países con confianza y seguimiento.
Para 2025, proyectamos ampliar nuestra red de socios estratégicos, especialmente en América Latina y Asia, consolidar nuestra solución Importa Fácil, y lanzar un marketplace diseñado para mypes peruanas que deseen vender sus productos a nivel nacional e internacional, con Serpost como brazo logístico oficial.
Un modelo sostenible y con impacto social
En Serpost entendemos que la rentabilidad no puede ir divorciada de la sostenibilidad. Por eso, estamos ejecutando una agenda ambiental activa. Hemos adquirido motocicletas eléctricas para la distribución urbana, instalado paneles solares en nuestra planta de clasificación postal y desarrollado campañas de reciclaje de empaques en alianza con ONGs y gobiernos locales.
Este enfoque nos permite no solo reducir nuestra huella ambiental, sino también contribuir a los objetivos de desarrollo sostenible desde nuestra condición de empresa pública.
Desafíos 2026
El crecimiento del e-commerce crossborder continúa en ascenso, consolidándose como un canal clave en el comercio minorista. Sin embargo, enfrenta una serie de desafíos que deben ser gestionados para garantizar la sostenibilidad de la operación.
Uno de los principales cambios observados es la transformación en el mix de destinos de las importaciones: actualmente, solo el 40% se concentra en Lima, mientras que el 60% se dirige a provincias, con un 50% de este volumen orientado al norte del país. Esta descentralización impone nuevas exigencias a las redes logísticas.
Para lograr modelos de atención eficientes, se requiere una operación con mayor velocidad, visibilidad y menor variabilidad en las entregas. Estos tres factores son determinantes para competir con los niveles de servicio que ofrecen los grandes marketplaces.
A esto se suma un contexto logístico caracterizado por alta informalidad, fragmentación de la oferta y una intensa guerra de precios. Esta situación impacta negativamente en la calidad del servicio, donde la abundancia de operadores no siempre se traduce en profesionalismo o cumplimiento de estándares. Solo un número reducido de actores relevantes ha asumido el compromiso de operar dentro del marco formal requerido para este tipo de sistemas logísticos.
Un courier que llega donde otros no
A pesar de la alta competencia del sector courier, Serpost mantiene y fortalece su relevancia por su propuesta de valor única: cobertura nacional total, precios accesibles, confiabilidad y soporte institucional. Seguimos siendo el único operador que llega a todas las provincias del país, muchas veces donde los privados no tienen cobertura constante.
Esta capilaridad nos permite cumplir una función estratégica: integrar al país territorial, económica y digitalmente, y ofrecer a todos los peruanos –sin importar su ubicación geográfica– una oportunidad real de participar del comercio global.
Rentabilidad con propósito
“Unlocking crossborder profitability” no es solo una meta financiera. Es una visión integral: lograr que el comercio internacional sea accesible, rentable y sostenible para todos los peruanos. Desde Serpost, seguimos comprometidos con impulsar una logística moderna, inclusiva y resiliente.
Porque rentabilidad no es solo multiplicar cifras, sino multiplicar oportunidades. Y conectar con el mundo no solo es enviar paquetes, sino abrir caminos.





