El canal digital empieza a consolidarse en el sector farmacéutico peruano, impulsado por consumidores que priorizan precio, disponibilidad y conveniencia. Un estudio de McKinsey & Company muestra que 24% de peruanos compra frecuentemente medicamentos online, mientras las cadenas enfrentan el reto de integrar tienda física, delivery y experiencia digital.
El comercio electrónico empieza a consolidarse como un frente cada vez más relevante para el negocio farmacéutico en Perú. En un mercado donde el precio, la disponibilidad de productos y la conveniencia siguen marcando la decisión de compra, el canal online gana terreno como respuesta a nuevas exigencias del consumidor y como palanca para reforzar la competitividad del sector.
De acuerdo con un informe de McKinsey & Company sobre tendencias de consumo en farmacias en América Latina y Perú, el 24% de peruanos afirma que compra frecuentemente medicamentos de manera online, una señal de que el ecommerce ya no es un canal complementario, sino una pieza cada vez más importante dentro de la experiencia de compra.
“Este comportamiento refuerza la necesidad de una estrategia omnicanal real, en la que lo digital complemente a la tienda física, facilitando la devolución, el delivery y la experiencia del cliente”, agregó Javier Valenzuela, líder de la Práctica de la Salud de McKinsey & Company en América Latina.
La lectura del mercado va más allá del auge digital. El estudio muestra que los consumidores siguen eligiendo su farmacia principal por factores tradicionales como precios más económicos (12%), cercanía al hogar o la oficina (11%) y variedad de medicamentos de venta libre (9%). Sin embargo, el avance del ecommerce se explica precisamente por su capacidad para responder a varios de esos atributos al mismo tiempo: conveniencia, acceso, entrega y mejor visibilidad de inventario.
“El factor precio siempre será un aspecto sensible a la hora de tomar decisiones de compra; y el sector de farmacias no es ajeno a ese criterio. En muchas oportunidades, define la elección de un comercio u un cambio; sin embargo, hay más variables en juego”.
En ese contexto, la digitalización aparece como una herramienta para corregir fricciones que siguen afectando al canal físico. El reporte señala que, en los últimos cinco años, el 25% de consumidores peruanos cambió de farmacia principal. Las razones más citadas fueron la falta reiterada de medicamentos y los altos precios.

Omnicanalidad como nueva exigencia del negocio
La oportunidad del ecommerce farmacéutico no pasa solo por vender más en digital, sino por construir una operación omnicanal más sólida. El informe también muestra que 60% de peruanos prefiere medicamentos genéricos, frente a un 28% que se inclina por productos de marca, lo que abre espacio para plataformas que permitan comparar precios, revisar disponibilidad y encontrar alternativas de compra con mayor facilidad.
Más que reemplazar a la tienda física, el canal online perfila un modelo híbrido. La competencia ya no depende únicamente de la ubicación o del surtido en góndola, sino de la capacidad para articular stock, precio, entrega y experiencia en una propuesta integrada.
En ese escenario, el ecommerce se consolida como uno de los principales motores de transformación del negocio farmacéutico en Perú.





