Guillermo Rivas, jefe de Marketing de Florería Magia, sostiene que la tecnología, la inteligencia artificial y el análisis de datos están redefiniendo la experiencia de compra sin perder el componente humano que caracteriza a este tipo de productos.
Lima, Perú. El comercio electrónico continúa expandiendo su impacto hacia sectores tradicionalmente presenciales. Uno de ellos es el mercado de las florerías, donde la digitalización ha impulsado nuevos modelos de negocio, experiencias de compra más personalizadas y una mayor profesionalización de la industria.
Así lo afirmó Guillermo Rivas, jefe de Marketing de Florería Magia, quien explicó que el crecimiento del e-commerce, acelerado durante la pandemia, modificó la forma en que los consumidores compran productos altamente emocionales como las flores.
«Antes existía mucha desconfianza para comprar por internet, pero ese contexto nos empujó con mucha contundencia hacia este modelo», señaló Rivas al referirse a la evolución del comercio electrónico en el país.
Un mercado tradicional que apuesta por la innovación
Según el ejecutivo, el sector florista aún mantiene elevados niveles de informalidad, por lo que la innovación ha sido uno de los principales factores para diferenciarse mediante una propuesta basada en entregas rápidas, disponibilidad permanente y una experiencia de compra completamente digital.
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Para Magia, la transformación no solo implicó vender flores por internet, sino profesionalizar la gestión del negocio, mejorar la presentación del producto y responder a un consumidor que hoy prioriza rapidez, confianza y experiencias memorables.
La experiencia pesa más que el producto
El comportamiento del consumidor también ha evolucionado. Rivas explicó que actualmente los compradores buscan mucho más que un arreglo floral, valorando la experiencia completa que acompaña la compra.
«Entendimos que debíamos conectar no con el producto, sino con la emoción. Cuando eres capaz de solucionar el problema emocional que tiene un cliente, encuentras las herramientas para hablarle en el lenguaje que necesita», afirmó.
En ese sentido, la compañía mantiene una estrategia híbrida que combina la eficiencia del comercio electrónico con atención personalizada, considerando que las compras vinculadas a emociones requieren contacto humano.
Inteligencia artificial y datos impulsan el siguiente paso
La empresa también viene incorporando inteligencia artificial en procesos como la gestión del producto, el diseño, el marketing y la trazabilidad de los pedidos, mientras utiliza el análisis de datos para comprender mejor el comportamiento de los consumidores y ofrecer propuestas más relevantes para cada ocasión.
Para Rivas, el futuro del comercio electrónico estará marcado por el equilibrio entre automatización, análisis de información y atención personalizada.
«La tecnología debe ayudar a mejorar la eficiencia y la rentabilidad, pero sin perder el sentido humano cuando el producto está ligado a las emociones», concluyó.





