El crecimiento del ecommerce de alimentos en el Perú no tiene vuelta atrás. Los cambios en hábitos de consumo urbano, la expansión del modelo Direct to Consumer (DTC) y el auge de los hard discount están redibujando la cadena de distribución. Pero hay un componente que muchas marcas digitales siguen subestimando: la cadena de frío.
Para entender dónde estamos parados y hacia dónde debemos ir, conversamos con Ismael Rivero, Account Manager South America de Thermo King, especialista con trayectoria regional en soluciones de transporte refrigerado. Su diagnóstico es claro y sin medias tintas.
El problema de fondo: informalidad y tecnología obsoleta
Perú no está jugando en la misma liga que sus vecinos. Según Rivero, «en el Perú la cadena de frío avanza a pasos pequeños comparados con otras economías cercanas como México, Brasil, y qué no decir de nuestros vecinos chilenos.» Las normativas existen, pero la informalidad y la corrupción impiden que se cumplan. Y en el transporte, el problema es estructural: la base instalada es obsoleta, compuesta en gran parte por equipos de segundo uso importados de mercados que ya los descartaron por su alto costo de mantenimiento.
El resultado es una cadena de frío fragmentada, sin visibilidad de datos y sin trazabilidad real. Para el ecommerce de alimentos, esto se traduce en mermas, reclamos y clientes que no vuelven.
El ecommerce de alimentos necesita otra logística
El modelo DTC rompe con la lógica del transporte masivo. Ya no hablamos de grandes volúmenes hacia pocos puntos: hoy son envíos pequeños, frecuentes y con ventanas horarias precisas. Esto transforma la operación por completo.
Según el especialista de Thermo King, los errores más comunes que cometen las empresas de ecommerce al diseñar su logística en frío son: «diseñar logística sin visibilidad de temperatura en tiempo real, no integrar datos de flota y temperatura en una sola plataforma, subestimar la complejidad de la última milla fría» y, además, transportar productos de distintas temperaturas en una misma unidad sin el equipamiento correcto.
¿La consecuencia? Pérdidas de producto, incumplimiento regulatorio y una experiencia de usuario deteriorada, justo en el momento donde la confianza lo es todo.
¿Por dónde empezar? La secuencia correcta de inversión
Para un operador que recién está profesionalizando su cadena de frío, la pregunta es válida: ¿visibilidad en tiempo real, multitemperatura o electrificación? Rivero tiene una respuesta pragmática y ordenada.
Primero, visibilidad y telemática conectada para tener datos precisos de temperatura y posición. Segundo, soluciones multitemperatura que maximizan la eficiencia por viaje. Tercero, optimización de procesos con analítica integrada. Y solo entonces, «electrificación progresiva como complemento, solo para cortas distancias o última milla.»
Esta secuencia tiene lógica: sin datos, no hay decisiones. Sin decisiones, la inversión en activos físicos -por costosa que sea- opera a ciegas.
Los números que justifican la inversión
El mercado peruano de logística de cadena de frío proyecta un crecimiento a una tasa compuesta anual (TCAC) del 12.10% entre 2026 y 2035, alcanzando aproximadamente US$ 421 millones. Ese ritmo supera incluso el promedio global, impulsado por las exportaciones agroalimentarias y el propio ecommerce de frescos.
Para las marcas digitales, la oportunidad está clara: quienes implementen monitoreo en tiempo real ahora podrán diferenciarse con un argumento concreto hacia el consumidor. «En el entorno DTC, la transparencia se convierte en un diferenciador competitivo», señala Ismael Rivero. Mostrarle al cliente que su pedido llegó a temperatura correcta no es un detalle técnico, es experiencia de marca.
El factor costo que más varía
Uno de los puntos más reveladores de la conversación tiene que ver con el costo total de operación (TCO) y su impacto directo en la rentabilidad. El especialista advierte que «el combustible en Perú aumentó entre el 35% y el 40% y este insumo representa el 40% del costo total de operación de una empresa de transporte en frío.» Una variable que muy pocas empresas proyectan con seriedad al momento de diseñar su modelo logístico.
La conclusión es directa: «las empresas que logren realizar mejores inversiones en este sentido son las que finalmente van a estar mucho mejor preparadas para estos tiempos.»
2026 y más allá: Resiliencia ante la crisis climática
La verdadera prueba de fuego para el sector llega con eventos como el Niño Costero, donde el aumento de la temperatura ambiental y los bloqueos de rutas llevan al límite la resistencia de los equipos y la rentabilidad. En este escenario, para el representante de Thermo King, la telemetría predictiva deja de ser un accesorio para convertirse en un sistema crítico de gestión de riesgos: permite monitorear el consumo de combustible, ejecutar acciones remotas para extender la autonomía térmica y activar protocolos de seguridad contra el vandalismo mediante la apertura controlada de puertas.
Ante una infraestructura nacional que carece de cultura de mantenimiento preventivo y depende de equipos usados de baja eficiencia, la capacidad de gestionar la operación con base en datos es lo único que garantiza la supervivencia de la carga. En situaciones de alta disrupción, las empresas que logren integrar trazabilidad en tiempo real y analítica para prevenir fallas no programadas serán las únicas capaces de proteger sus márgenes y, sobre todo, la confianza de un consumidor que, en el ecommerce de alimentos, no permite errores.
Quién gana y quién pierde
El especialista es contundente sobre lo que diferenciará a los operadores en los próximos años: no es el tamaño de la flota ni la antigüedad en el mercado. Es la capacidad de operar con datos.
«Las empresas que adopten soluciones conectadas primero, y optimicen procesos antes de escalar activos de flota, estarán mejor posicionadas en competitividad, eficiencia y servicio al cliente. La transformación digital de la cadena de frío –no solo la adquisición de equipos frigoríficos– es el factor que más diferenciará a los ganadores en los próximos años», explica Ismael Rivero.





