Gremio advierte que la propuesta tributaria, sin un marco simplificado equivalente al MEI brasileño, podría revertir años de inclusión financiera. En ese sentido, propone una mesa técnica multisectorial para diseñar una política que” formalice sin asfixiar”.
La Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE) emitió una advertencia técnica frente a la iniciativa de la SUNAT de reconocer las constancias de pago generadas por billeteras digitales como comprobantes de pago electrónicos. Según el gremio, la medida —si no va acompañada de un régimen tributario simplificado para el pequeño comerciante— podría producir el efecto contrario al buscado: incentivar el retorno masivo al efectivo entre microempresarios y MYPES que recién comenzaban a digitalizarse.
La organización, que agrupa a más de 250 empresas del ecosistema digital peruano, reconoce la apertura institucional de SUNAT hacia el comercio digital como aliado para cerrar brechas históricas de formalización, pero enfatiza que la secuencia y el diseño de la implementación son determinantes para el éxito de la política.

El riesgo silencioso: lo que aprendimos mirando a Brasil
En el último año, el Comité Paytech de CAPECE ha estudiado en profundidad el caso del PIX brasileño — el sistema de pagos inmediatos más exitoso de la región, con más del 90% de adultos usándolo. La pregunta que casi nadie se hace en el Perú es: ¿por qué funcionó realmente?
De acuerdo con el gremio, la respuesta no es tecnológica, sino estructural. “La tecnología peruana — Yape, Plin, Bim, Ligo, Tupay y la futura plataforma del BCRP con tecnología UPI — es de clase mundial. La diferencia con Brasil es estructural: cuando Pix se masificó entre los pequeños comerciantes brasileños, ya existía un destino formal al cual migrar — el régimen MEI (Microempreendedor Individual). Una cuota fija mensual baja (aproximadamente USD 17 al mes), factura electrónica, acceso a seguridad social y crédito, sin contador, sin libros contables. Ese fue el verdadero secreto del Pix: darle al pequeño comerciante un lugar donde formalizarse sin asfixiarse”, señaló Helmut Cáceda, presidente de Capece.
En ese sentido, el ejecutivo advirtió que, sin un equivalente peruano de ese marco, la formalización vía billetera puede generar un efecto contrario al deseado: que cientos de miles de pequeños comercios — bodegueros, ambulantes, emprendedores barriales, MYPES que apenas estaban empezando a digitalizarse — opten por volver al efectivo. “Es un escenario que ya empezamos a observar de manera anecdótica y que el propio sector privado, incluyendo voces respetadas como Fernando Amorrortu de Ligo y el tributarista Víctor Valdez, han alertado”, agregó.
Tres principios para una propuesta histórica
El ejecutivo señala que desde CAPECE proponen que esta conversación se diseñe en torno a tres principios:
Primero, formalizar sin asfixiar.
Cualquier reconocimiento tributario de las transacciones digitales debe ir acompañado de un régimen simplificado especialmente diseñado para el pequeño comerciante peruano — accesible, predecible, digital-first, y que permita emitir factura electrónica desde el día uno. Mientras Brasil tiene el MEI y Colombia tiene el régimen simple, el Perú tiene el NRUS, que solo permite emitir boletas y deja al pequeño comercio fuera de la cadena B2B. Ese es el verdadero salto pendiente.
Segundo, preservar la experiencia que generó la adopción.
Una de las razones por las que Yape, Plin y otras billeteras alcanzaron a más de 18 millones de peruanos es la simplicidad: cinco segundos por transacción. Si la implementación técnica de la nueva normativa convierte ese flujo en treinta o cuarenta segundos, como han advertido los propios operadores, estaríamos sacrificando años de inclusión financiera ganada. La solución existe y es técnica: capturar los datos requeridos por SUNAT en el back-end de la plataforma, no en la fricción del consumidor.
Tercero, diseñar con la industria, no sobre la industria.
La complejidad de esta transformación — regulatoria, tecnológica, contractual y de comportamiento — requiere que SUNAT, el BCRP, la SBS, los operadores de billeteras, los gremios y los expertos tributarios trabajen en una sola mesa. CAPECE, a través de su Comité Paytech, ofrece formalmente articular esa mesa técnica multisectorial.
«Lo que estamos viendo es un retroceso silencioso. Cada MYPE que vuelve al efectivo borra meses de trabajo de digitalización y empuja a más de 6 millones de pequeños comercios un paso atrás en su camino a la formalidad. Comprendemos que la política fiscal está bajo presión, pero la secuencia importa: primero hay que consolidar la inclusión, y después diseñar el marco tributario que la acompañe, no que la asfixie. Si no actuamos ahora, no solo perderemos transacciones: perderemos la oportunidad histórica de convertir la digitalización de pagos en la puerta más barata a la formalidad que el Perú ha tenido en décadas. Brasil, Colombia y México ya están debatiendo cómo construir confianza digital en sus ecosistemas. El Perú tiene la oportunidad de liderar esa conversación regional y hacer historia — o de llegar tarde y entrar como importador de soluciones que pudimos haber diseñado nosotros mismos”, indicó Cáceda.
“La recaudación tributaria sostenible no nace del control; nace de la expansión de la base económica formal. Si lo hacemos bien, el Perú no solo cerrará la brecha fiscal: se convertirá en referente regional de cómo digitalizar la economía real sin perder el camino. Esa es la conversación que vamos a poner en el centro del 7° Latam ePayment Summit, este noviembre en Lima, donde reuniremos a los principales actores del ecosistema regional para mirar, sin maquillaje, dónde estamos y qué nos toca construir”, finalizó.
LATAM EPAYMENT SUMMIT 2026: Lima será sede de la séptima edición
En este contexto de transformación del ecosistema de pagos, Lima será sede del LATAM EPAYMENT SUMMIT 2026, considerado uno de los eventos más importantes de la industria de pagos en América Latina. En su séptima edición, que se realizará en noviembre de 2026, el encuentro reunirá a líderes empresariales, ejecutivos y fundadores de algunas de las compañías más ambiciosas de la región.
El evento se ha posicionado como un espacio orientado a generar negocios, abrir conversaciones estratégicas y anticipar las próximas tendencias en payments, fintech y comercio digital. Su propuesta combina contenido de alto nivel, networking efectivo y visibilidad ante tomadores de decisión del ecosistema.
La cita buscará convocar a los principales referentes del sector para analizar avances, innovaciones y oportunidades en pagos digitales, en un momento en que el mercado latinoamericano continúa acelerando su evolución.





