La campaña ya no gira solo alrededor de electrodomésticos. Moda, calzado, bienestar, tecnología y detalles de bajo costo ganan espacio en centros comerciales, plataformas digitales y mercados tradicionales como Mesa Redonda y Mercado Central.
El Día de la Madre vuelve a posicionarse como una de las campañas más importantes para el retail peruano. Para este 2026, las ventas vinculadas a la fecha superarían los S/ 3.500 millones, impulsadas por un consumidor que busca regalos con mayor utilidad, valor emocional y opciones ajustadas a distintos presupuestos, según estimaciones citadas por ACCEP.
El cambio más visible está en las categorías elegidas. Los electrodomésticos, que durante años dominaron esta campaña, vienen perdiendo protagonismo frente a productos de moda, calzado, tecnología y cuidado personal. De acuerdo con datos del Observatorio de Ecommerce de CAPECE recogidos en la nota original, el 41% de la intención de compra se concentra en moda y calzado, mientras que tecnología y bienestar aparecen como rubros en crecimiento.
La tendencia refleja un consumidor menos enfocado en el regalo tradicional y más interesado en artículos funcionales. En calzado, por ejemplo, la demanda se orienta hacia modelos ergonómicos y de confort; en tecnología, destacan accesorios inteligentes asociados al bienestar, el sueño o el monitoreo personal; y en cuidado personal, toman fuerza los sets de skincare, dispositivos de belleza y experiencias como spas o salidas gastronómicas.
El fenómeno también se observa en el comercio tradicional. En Mesa Redonda y Mercado Central, los negocios han ampliado su oferta con tazas personalizadas, peluches, bisutería, flores artificiales, cajas decoradas, tarjetas y productos hechos a mano. La ventaja competitiva de estos espacios sigue siendo el precio: la publicación reporta alternativas desde S/ 10, además de promociones por unidad y por mayor.
Para los pequeños comerciantes, la personalización se ha convertido en un gancho clave. Más que competir solo por precio, muchos puestos incorporan empaques temáticos, mensajes, detalles artesanales y combinaciones de productos para responder a compradores que buscan un obsequio con carga emocional, pero sin elevar demasiado el gasto familiar.
El canal digital también gana peso en la campaña. Las compras por ecommerce, aplicaciones de delivery y envíos a domicilio permiten resolver regalos de último momento y atender a consumidores que priorizan rapidez, disponibilidad y cumplimiento en la entrega. En ese escenario, la inmediatez se convierte en un factor comercial tan importante como el precio o el diseño del producto.
La campaña del Día de la Madre 2026 confirma así una transformación en los hábitos de consumo: el regalo ya no se mide únicamente por su valor económico, sino por su utilidad, personalización y capacidad de generar una experiencia. Para el retail moderno y tradicional, la oportunidad estará en adaptar inventario, precios y canales de venta a una demanda más exigente, más digital y más emocional.





